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domingo, 17 de mayo de 2026

Organización del contenido celular:


Durante muchos años, el interior celular fue descrito en numerosos textos introductorios como una sustancia gelatinosa en la que diferentes estructuras parecían flotar libremente. Sin embargo, el desarrollo de la biología celular, la bioquímica y las técnicas modernas de microscopía permitió comprender que el contenido interno de las células posee un nivel de organización extraordinariamente complejo. El interior celular no corresponde a un espacio vacío ni a una mezcla homogénea de sustancias; se trata de un medio químicamente organizado en el que miles de reacciones ocurren simultáneamente y de manera coordinada. Toda célula posee un medio interno acuoso en el que se encuentran proteínas, ácidos nucleicos, carbohidratos, lípidos, metabolitos y complejos moleculares altamente dinámicos. Este medio interno permite el metabolismo celular, la síntesis de biomoléculas, el almacenamiento de reservas energéticas, la generación de energía y la transmisión de señales químicas. A medida que se profundizó el estudio de las células, surgió la necesidad de diferenciar conceptos que durante mucho tiempo fueron utilizados como sinónimos, especialmente los términos citoplasma y citosol. El citosol corresponde al medio acuoso interno de la célula, mientras que el citoplasma representa el conjunto del contenido celular localizado dentro de la membrana plasmática y fuera del núcleo en células eucariotas. Aunque ambos conceptos están estrechamente relacionados, no representan exactamente lo mismo. Además, uno de los aspectos más importantes en la biología celular moderna consiste en comprender que la diferencia fundamental entre procariotas y eucariotas no radica únicamente en la presencia o ausencia de núcleo, sino principalmente en el grado de compartimentalización interna. Las células eucariotas poseen organelas delimitadas por membranas que permiten separar funciones metabólicas específicas, mientras que las procariotas desarrollan la mayoría de sus procesos metabólicos dentro de un espacio citoplasmático continuo. A pesar de ello, las procariotas también presentan un importante nivel de organización molecular. El objetivo de este documento es explicar de manera moderna y actualizada cómo se organiza el contenido celular, diferenciando adecuadamente los conceptos de citosol, citoplasma y compartimentalización celular.

Evolución histórica de los conceptos

Durante el siglo XIX, el término protoplasma fue ampliamente utilizado para describir la materia viva contenida dentro de las células. En aquella época, las técnicas microscópicas eran limitadas y los científicos observaban el interior celular como una sustancia semitransparente aparentemente homogénea. El protoplasma se definía como la totalidad del contenido vivo de la célula. En las células eucariotas incluía tanto el citoplasma como el núcleo, mientras que en las procariotas comprendía todo el contenido interno delimitado por la membrana plasmática.


Con el desarrollo de la
microscopía electrónica y de la biología molecular, el término protoplasma comenzó a perder relevancia científica debido a que resultaba demasiado general y poco preciso. Actualmente, su uso es principalmente histórico o pedagógico. A medida que la biología celular avanzó, fue necesario establecer conceptos más específicos que permitieran diferenciar el medio acuoso interno de las estructuras celulares presentes en él.

El término citoplasma proviene del griego kytos, que significa célula, y plasma, que significa sustancia moldeable o formada. En términos modernos, el citoplasma corresponde al contenido celular localizado dentro de la membrana plasmática y fuera del núcleo en las células eucariotas. En las procariotas, el citoplasma incluye prácticamente todo el espacio interno celular debido a la ausencia de un núcleo delimitado por membrana. El citoplasma incluye el citosol, los ribosomas, las inclusiones celulares, el citoesqueleto, las organelas membranosas en células eucariotas y numerosos complejos moleculares. Por esta razón, el citoplasma no es equivalente al citosol. El citosol representa únicamente la fase acuosa interna en la que se encuentran suspendidos o inmersos numerosos componentes celulares. Históricamente también se utilizó el término hialoplasma para describir la parte aparentemente transparente del contenido celular observada al microscopio óptico. En la actualidad, el término más aceptado es citosol, el cual corresponde al medio acuoso intracelular localizado fuera de las organelas membranosas. En él se desarrollan numerosas rutas metabólicas esenciales para la supervivencia celular.


El citosol como medio químico celular

El citosol constituye una solución acuosa extraordinariamente compleja. Entre el 70 y 85% de su composición corresponde a agua, aunque este porcentaje puede variar dependiendo del tipo celular y de las condiciones fisiológicas. Disueltas o suspendidas en el citosol se encuentran proteínas, enzimas, ARN, nucleótidos, aminoácidos, azúcares, iones y numerosos metabolitos intermediarios. Durante mucho tiempo se representó el citosol como una especie de líquido en el que las moléculas flotaban libremente. Sin embargo, esta imagen resulta simplificada e incompleta. En realidad, el citosol posee una organización molecular altamente dinámica. Las proteínas citosólicas interactúan constantemente formando complejos funcionales transitorios que facilitan rutas metabólicas específicas y regulan múltiples procesos celulares. Muchos investigadores describen al citosol como un sistema con propiedades intermedias entre un líquido y un gel. Esta organización facilita la difusión selectiva de moléculas, el transporte intracelular, la comunicación química y la regulación metabólica. Además, la elevada concentración de proteínas produce un fenómeno denominado crowding molecular o hacinamiento molecular, el cual modifica la velocidad de difusión y favorece determinadas interacciones bioquímicas. El citosol constituye además el espacio donde ocurren numerosas rutas metabólicas esenciales para la vida celular. En él se desarrollan procesos como la glucólisis, la vía de las pentosas fosfato, parte de la síntesis de ácidos grasos, la activación de aminoácidos y múltiples mecanismos de señalización intracelular. Muchas proteínas sintetizadas en ribosomas libres permanecen funcionando dentro del citosol, mientras que otras son transportadas posteriormente hacia organelas específicas.

La visión moderna del citosol considera que se trata de una red dinámica de interacciones moleculares. Las proteínas, ácidos nucleicos y complejos supramoleculares pueden reorganizarse constantemente en respuesta a cambios ambientales o fisiológicos. En años recientes también se han descrito condensados biomoleculares, regiones celulares sin membrana delimitante en las que algunas proteínas y moléculas de ARN se concentran temporalmente.


Organización no membranosa del interior celular

Gran parte de la organización intracelular no depende necesariamente de membranas biológicas. Muchas de las estructuras descritas tradicionalmente en biología celular corresponden realmente a ensamblajes dinámicos de moléculas organizadas espacialmente. Los ribosomas constituyen un ejemplo importante. Estas partículas están formadas por ARN ribosomal y proteínas, y son responsables de la síntesis de proteínas celulares. No poseen membrana y pueden encontrarse libres en el citosol o unidos al retículo endoplasmático rugoso en células eucariotas. En procariotas, los ribosomas se encuentran dispersos dentro del citoplasma. Aunque frecuentemente son descritos como estructuras celulares, desde una perspectiva bioquímica corresponden a complejos macromoleculares dinámicos.


Las i
nclusiones celulares representan otro ejemplo de organización no membranosa. Estas corresponden a acumulaciones de sustancias químicas dentro de la célula y generalmente carecen de membrana delimitante. Algunas funcionan como reservas energéticas, mientras que otras corresponden a depósitos minerales, pigmentos o productos de desecho metabólico. Entre las inclusiones más comunes se encuentran el glucógeno, el almidón, los lípidos y ciertos depósitos minerales. Algunas células también acumulan pigmentos intracelulares como melanina, lipofuscina o hemosiderina. En determinadas enfermedades pueden aparecer inclusiones patológicas formadas por agregados anormales de proteínas o pigmentos. Un ejemplo importante son los cuerpos de Heinz, los cuales corresponden a acumulaciones de hemoglobina desnaturalizada presentes en algunos eritrocitos.


En las células
procariotas, el ADN no se encuentra rodeado por una membrana nuclear. En lugar de ello, el material genético se concentra en una región denominada nucleoide. Esta región no constituye una organela verdadera ni una estructura membranosa, sino una zona funcional del citoplasma donde el ADN procariota se encuentra compactado por unas proteínas llamadas: proteínas asociadas al nucleoide (NAPs).



El citoesqueleto corresponde igualmente a una red dinámica de proteínas filamentosas que participa en la forma celular, el movimiento, el transporte intracelular y la división celular. En células eucariotas está formado principalmente por microfilamentos de actina, filamentos intermedios y microtúbulos. Durante mucho tiempo se creyó que las células procariotas carecían de citoesqueleto; sin embargo, actualmente se conocen proteínas bacterianas homólogas funcionales que cumplen funciones similares.


El citoplasma en procariotas

Las células procariotas poseen una organización interna menos compartimentalizada que las células eucariotas, pero esto no significa que su contenido celular sea desorganizado. El citoplasma procariota contiene citosol, ribosomas, inclusiones, proteínas estructurales, enzimas metabólicas y el nucleoide. Al microscopio óptico, muchas bacterias parecen presentar un contenido relativamente homogéneo debido a la ausencia de organelas membranosas visibles. Históricamente, esta apariencia llevó a considerar que las procariotas poseían una organización interna extremadamente simple. Sin embargo, los estudios modernos han demostrado que el citoplasma bacteriano presenta un importante nivel de organización molecular y funcional. Aunque las procariotas carecen de un sistema endomembranoso complejo, muchas funciones metabólicas se encuentran espacialmente organizadas. Algunas bacterias poseen microcompartimentos proteicos, invaginaciones de membrana y regiones especializadas para determinados procesos metabólicos. Esto demuestra que incluso las células procariotas presentan una organización intracelular altamente eficiente. Los ribosomas bacterianos corresponden al tipo 70S y participan activamente en la síntesis proteica. Debido a la ausencia de núcleo, la transcripción y la traducción pueden ocurrir simultáneamente dentro del mismo espacio citoplasmático.


El citoplasma en eucariotas

La principal característica de las células eucariotas es la presencia de compartimentos delimitados por membranas internas. Esta organización permite separar funciones metabólicas específicas y aumentar considerablemente la eficiencia celular. Las membranas actúan como barreras selectivas que regulan el intercambio de sustancias entre compartimentos. El sistema endomembranoso incluye el retículo endoplasmático, el aparato de Golgi, los lisosomas, las vesículas, las vacuolas entre otros. Este sistema participa en la síntesis de proteínas, la modificación molecular, el transporte intracelular, la digestión celular y los procesos de secreción. Algunas organelas poseen doble membrana, como las mitocondrias y los plastos. Estas estructuras también contienen ADN propio. La presencia de compartimentos internos permitió separar reacciones incompatibles, incrementar la eficiencia metabólica y favorecer la complejidad multicelular. Las células eucariotas presentan además una intensa comunicación entre organelas. Muchas proteínas sintetizadas en un compartimento son modificadas y transportadas posteriormente hacia otros destinos celulares específicos. Esta coordinación requiere complejos sistemas de señalización y tráfico intracelular.

Compartimentalización celular y complejidad biológica

La evolución de las células eucariotas representó uno de los eventos más importantes en la historia de la vida. La aparición de compartimentos internos permitió desarrollar un mayor control metabólico, transporte intracelular eficiente, comunicación molecular compleja y especialización funcional. Actualmente se considera que la compartimentalización constituye una de las principales diferencias funcionales entre procariotas y eucariotas. Sin embargo, esto no implica que las procariotas carezcan de organización interna. Por ejemplo, las bacterias poseen sistemas moleculares altamente eficientes capaces de coordinar metabolismo, división celular y respuesta ambiental. La visión moderna de la célula reconoce que el contenido celular corresponde a una red dinámica de interacciones químicas, físicas y estructurales. Muchas funciones celulares emergen de la interacción coordinada entre moléculas, complejos macromoleculares y compartimentos membranosos.

El interior celular corresponde a un sistema químico altamente organizado en el que miles de procesos ocurren simultáneamente de manera coordinada. El citosol constituye el medio acuoso interno donde se desarrollan numerosas rutas metabólicas, mientras que el citoplasma incluye además otros componentes celulares como ribosomas, inclusiones, citoesqueleto y organelas. Las células procariotas poseen citoplasma y citosol, aunque carecen de la compartimentalización membranosa compleja característica de las eucariotas. Por esta razón, la diferencia fundamental entre ambos tipos celulares no radica únicamente en la presencia o ausencia de núcleo, sino en el grado de organización y separación funcional de sus procesos metabólicos. La biología celular moderna demuestra que incluso las regiones aparentemente homogéneas del interior celular poseen un elevado nivel de organización molecular. La célula debe entenderse como un sistema dinámico y altamente coordinado en el que las moléculas, complejos macromoleculares y compartimentos interactúan continuamente para mantener la vida.


Referencias:


Alberts, B., Johnson, A., Lewis, J., Morgan, D., Raff, M., Roberts, K., & Walter, P. (2022). Molecular Biology of the Cell (7th ed.). Garland Science. https://wwnorton.com/books/9780393884821

Cooper, G. M., & Hausman, R. E. (2019). The Cell: A Molecular Approach (8th ed.). Sinauer Associates.
https://global.oup.com/ushe/product/the-cell-9781605357072

Lodish, H., Berk, A., Kaiser, C. A., Krieger, M., Bretscher, A., Ploegh, H., Amon, A., & Martin, K. C. (2021). Molecular Cell Biology (9th ed.). W. H. Freeman.
https://www.macmillanlearning.com/college/us/product/Molecular-Cell-Biology/p/1319208523

Nelson, D. L., & Cox, M. M. (2021). Lehninger Principles of Biochemistry (8th ed.). W. H. Freeman.
https://www.macmillanlearning.com/college/us/product/Lehninger-Principles-of-Biochemistry/p/1319228001

Pollard, T. D., Earnshaw, W. C., Lippincott-Schwartz, J., & Johnson, G. (2017). Cell Biology (3rd ed.). Elsevier. https://shop.elsevier.com/books/cell-biology/pollard/978-0-323-34126-4


lunes, 29 de mayo de 2017

Material de Apoyo La Célula

Algunas lecturas, enlaces y videos que complementan el tema de Introducción al estudio de la Célula.

Concepto de Célula



DESARROLLO HISTÓRICO DEL CONCEPTO DE CÉLULA

El concepto de célula



¿Cómo se llegó a formular la Teoría Celular?

Teorías esenciales de la Biología

Elementos dinámicos de la teoría celular
José Luis González Recio.  Universidad Complutense
Ensayo PDF


La Teoría Celular

Procariotas y Eucariotas

TIPOS CELULARES: PROCARIONTES Y EUCARIONTES

Células Procariotas y Células Eucariotas

Procariotas y Eucariotas


martes, 24 de enero de 2017

La Célula Procariota

El nombre “procariota” viene del griego: (pro = antes de y karion = núcleo).  En su mayoría constituyen el grupo que comúnmente se conoce como “bacterias”.   
El término coincide con el reino Monera de las clasificaciones de Copeland o Whittaker que, aunque obsoletas, son aún muy populares.




Las procariotas son células muy pequeñas y de estructura sencilla. Carecen de estructuras formadas por membranas internas ( organelas ), cuando existen compartimientos internos están formados por invaginaciones de la membrana plasmática ( mesosomas ) que actúan en los procesos metabólicos de la célula, como la síntesis de ATP y de pigmentos fotosintéticos en procariotas autótrofos. Se supone que también intervienen en la separación del nucleoide en el momento de la división celular.  



En los procariotas el material genético está diseminado en el citosol o hialoplasma, en el cual se encuentran varios orgánulos como ribosomas y las fibras proteicas que conforman el citoesqueleto


Como ejemplos de procariotas se pueden encontrar las arqueobacterias ( Archaea ), las bacterias  verdaderas ( Eubacteria )y las algas verde azuladas ( Cianopycophyta ) llamadas cianobacterias. Estas últimas son fotosintéticas, ya que transforman la energía lumínica en energía química, almacenada en carbohidratos. Pueden vivir sobre las rocas, los suelos húmedos y las aguas dulces o saladas. Se supone que las cianobacterias fueron las que formaron el oxígeno que se liberó en la primitiva atmósfera terrestre. Las cianobacterias contienen pigmentos de color verde, la clorofila, de color rojo, la ficoeritrina y azul, la ficocianina.





Nostoc una cianofícea


Las Arquibacterias son organismos que pueden sobrevivir en ambientes que normalmente no  toleran otras formas de vida,  por ejemplo en las extensiones heladas de la Antártida, en las oscuras profundidades  del océano y en las aguas casi hirvientes de las fuentes termales naturales, pueden  sobrevivir sin oxígeno libre, obteniendo su energía por procesos anaerobios y si las  condiciones le son desfavorables, pueden formar esporas de paredes gruesas (formas  resistentes inactivas), pudiendo permanecer latentes durante varios años.



Las Arqueobacterias, son bioquímicamente muy distintos del  resto de las bacterias. La principal diferencia radica en la ausencia de peptidoglucano  en su pared, también se diferencian en la secuencia de nucleótidos de ARN de  transferencia, sus ARN ribosómicos y en enzimas específicas. Las diferencias  bioquímicas y metabólicas entre las arqueobacterias y otras bacterias sugieren que  estos grupos pueden haberse separado entre sí hace mucho tiempo en una fase  relativamente temprana de la historia de la vida. Muchos de los ambientes extremos a  los que están adaptadas las arqueobacterias modernas semejan las condiciones que  eran comunes en la Tierra primitiva, pero que ahora son más bien raras. 

Las arqueobacterias incluyen tres grupos:


1- Halófilas. Las halobacterias sólo pueden vivir en condiciones de salinidad  extrema, como estanques salinos. Algunas pueden realizar fotosíntesis, capturando la  energía solar en un pigmento llamado bacteriorrodopsina.

2- Metanógenas. Son anaerobias, producen gas metano a partir de dióxido de  carbono e hidrógeno. Habitan en aguas de drenajes y pantanos y son comunes en el  tracto digestivo del hombre y de otros animales, son las arqueobacterias más  conocidas.

3- Termoacidófilas. Crecen en condiciones ácidas y de temperaturas elevadas.  Algunas se encuentran en manantiales azufrosos.





Las bacterias verdaderas


Las bacterias se pueden dividir en dos grupos sobre las bases de su tinción de Gram. Las bacterias gram positivas se quedan teñidas con cristal violeta después de lavar y las gram negativas no. Todas las bacterias tienen una membrana celular donde ocurre la fosforilación oxidativa (ya que no tienen mitocondrias).


Al exterior de la membrana celular, está la pared celular, la cual es  rígida y protege a la célula de la lisis celular. En las bacterias gram positivas, la capa de peptidoglicano de su pared celular es una capa mucho más gruesa que en las  bacterias gram negativas.




Organización Celular de los procariotas



El material genético de las células procariotas se encuentra libremente dentro del citoplasma, el cual se enrolla hasta formar el único cromosoma ( sin ser un cromosoma verdadero ), esta estructura se ubica en una zona del citoplasma llamada “nucleoide”.    
Las bacterias pueden contener además del cromosoma, moléculas de DNA doble pequeñas y circulares,  denominadas plásmidos. Esas moléculas son elementos genéticos extracromosómicos, no esenciales para la  supervivencia bacteriana, y poseen mecanismos de replicación independientes del ADN cromosómico. La  ventaja de poseer un plásmido es que puede contener genes de resistencia a los antibióticos, tolerancia a los  metales tóxicos, síntesis de enzimas, etc.




Esta aparente simplicidad estructural no significa que las procariotas sean células inferiores a las células eucariotas: aún siendo evolutivamente mucho más antiguas y simples, han conseguido dominar la Tierra y sobrevivir durante miles de millones de años.

Reproducción


Las procariotas se reproducen en forma asexual por fisión binaria (del latín fissus = partir, y binarius = de dos en dos), donde el único cromosoma (ADN) se duplica  cerca de la membrana plasmática adherido a un punto de unión. Luego se separan y se dirigen a distintos lugares de la membrana plasmática. Más tarde se forma un tabique transversal en la parte media de la célula que se invagina y divide el citoplasma hasta formarse dos células hijas, idénticas a la célula de origen. En bacterias que forman cocos múltiples, las células permanecen sin separarse formando largas cadenas o racimos. 
Una vez que se produce la  replicación del ADN, se forma la pared transversa por  crecimiento de la membrana y de la pared celular. Cuando se  multiplican los procariotas, se producen clones de células  genéticamente idénticas. Sin embargo, suelen ocurrir mutaciones y estas, combinadas  con el rápido tiempo de generación de los procariotas, son responsables de su  extraordinaria adaptabilidad.


Otro mecanismo de reproducción es las Conjugación, la cual es un mecanismo parasexual de intercambio genético de gran número de organismos unicelulares que consiste en la fusión temporal de los gametos, de forma que se pueda transferir material genético del individuo donante (considerado como masculino) al receptor (considerado como femenino) que lo incorpora a su dotación genética mediante recombinación y lo transmite a su vez al reproducirse.





Para leer más

Nociones básicas de Citología: La célula Procariota

LA CÉLULA PROCARIÓTICA: ASPECTOS GENERALES

Procariotas

Videos

CÉLULA PROCARIOTA





Documental de procariontes

Célula Procaroita

Videos de Apoyo

Estos videos complementan el material de Clase de la primera y segunda semana de Biología General.

Tipos de Célula


  CÉLULAS PROCARIOTAS Y EUCARIOTAS



miércoles, 19 de septiembre de 2012

domingo, 27 de mayo de 2012

Niveles de Organización Vegetal ( Lectura )

Contenidos 



NIVELES DE ORGANZACIÓN VEGETAL
  • Niveles de organización morfológica
  • Niveles de organización anatómica
  • Quimica de la Vida
  • Citologia Vegetal
  • Componentes celulares
  • Membrana
  • Pared
  • Estructuras citoplasmáticas
  • Histología Vegetal
  • Tejidos Embrionarios y meristemos
  • Tejidos de protección
  • Parénquima
  • Tejidos Vasculares
  • Tejidos de Sostén
  • ORGANOGRAFÍA VEGETAL
  • La hoja
  • La Flor
  • El Fruto

Referencia

Achá-Cordero, D. Fontúrbel-Rada, F, Mondaca_Gutiérrez D, Zambrana-Flores I. 1999.  Introducción a la Botánica.  Manual universitario. La Paz, Bolivia.  pp: 23-40

miércoles, 18 de enero de 2012

Laboratorio Procariotas e Histología

Contenidos

Procariotas. Reino Monera. Clasificación

Histología vegetal y sistemas de organizacion. Célula eucariota. Organelas Vegetales. Tejidos meristemáticos. Tejidos de protección. Tejidos de elaboración y reserva. Tejidos de sostén. Tejidos de conducción. Tejidos de absorción. Tejidos de secreción.